jueves, 23 de mayo de 2013

Revista “Humus”, La Serena

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Somos estudiantes de "Pedagogía en castellano y filosofía" de la Universidad de La Serena, Chile.
 "Humus". Es una revista estudiantil para personas que cursen la universidad o hayan salido de ella, también para escritores pero mayores de 18 años. Hoy se ha lanzado el primer número de este año en formato digital. Esta revista tiene su tiempo, pero estamos en proceso de digitalizar todo para ampliar las fronteras.
Estamos interesados en recibir colaboraciones. Los ejes son variados: narrativa, ensayo, poesía, entre otros.
 
Todo está en la página web y en nuestro facebook: 


Sin otro particular, se despide. José Luis Lagos. Editor

viernes, 17 de mayo de 2013

Omar Lara. Poeta. Nueva Imperial, Chile

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Casipoética
 
Ala del tiempo
he ahí un pasajero burlón
luchando con palabras,
burlado de palabras.
Ellas tienen un color maligno
y una manera niña de correr y bailar.
Tartamudo y soez manoseo sus formas,
le hago un chiste feo,
se van.

Alas de las palabras.
 
 
JUGADA MAESTRA
 
Ya ni te pido que descanses, pequeñísima
impostergable mujer mía.
Porque esta broma del amor, esta
jugada maestra de sentirnos necesarios
ha ganado terreno, nos ha solicitado sabiamente:
nos hemos vuelto locos.
 
Hemos resuelto que esto es el amor.
Sólo falta saber cómo lo utilizaremos
de qué buena manera para todos
y antes que sea demasiado tarde.
 
 
Toque de queda
 
Quédate
Le dije
Y
La toqué.
 

MANOS

Como dos ramas o dos pájaros
Como dos bailarinas o dos flores
Flotando en el mismo aire
Dos manos en pos de sí mismas
Enlazadas en la fugacidad
Las manos que fueron a la tierra
Las que fueron martirizadas
Las que acarician tenazmente
Las que venero para siempre.
 

Diario de viaje
 
Yo vivía en un barco
en el rincón más dulce de ese barco
en cubierta crujían las sogas y los fierros
en el cuarto más dulce yo escuchaba
escuchaba a cubierto de lluvias y de vientos
adorando como un náufrago a la dueña del viaje
a la que doy
temblando
mi precario bagaje.
Ella es mi salvadora
por lo tanto
mi dueña.
Me pregunto si sabe que es mi dueña
si sabe
que hay un náufrago entre el vino
y el viento
si se da cuenta
que en cada beso le doy mi última humedad
casi mi vida.
Es una frase grande
reconozco
pero un náufrago
se puede permitir ciertas licencias.
Y además
quién podría decir que no es verdad?
Amo ese barco.
Amo el susurro de los árboles
lejos
en la ribera.
Amo el sonido de sus pies sobre el suelo
desnudo
sobre todo
cuando viene hacia mí
amo su gesto
de hacer el pan
de encender el fuego
de mirar en la noche. Amo
su piel amada
su cintura en mis labios
amo sus ojos
en el éxtasis
la dulzura final
el milagro sagrado.
Hasta amo
sin quererlo
sus silencios.
Yo vivía en un barco
de hecho
sigo ahí
para siempre. Y si mi cuerpo se hunde
pienso que algo insistirá
insistirá
insistirá
y alguna vez
tal como en esas viejas casas de madera
un aire loco
enloquecido
susurrará esa palabra que sólo ella conoce
que sólo yo conozco
y quedará
por un momento
quieta
y pensará
otra vez ese loco con su loca locura
ese susurro enamorado.
Otra vez.
Otra vez.



Entrevista para edición impresa N°4 de Revista Observatorio Regional 

Omar_Lara. Nueva Imperial, Chile, 1941. Poeta, traductor del rumano, autor de una veintena de libros, entre ellos, Los Buenos Días, Serpientes, Memoria, El viajero Imperfecto, Islas Flotantes, Vida Probable, Fuego de Mayo, Bienvenidas calles del Perú, Voces de Portocaliu, La Nueva Frontera, Delta, Papeles de Harek Ayun.
Traductor del rumano, tarea que ejerce a partir de su exilio en Bucarest (1974 y 1981), ha traducido a Mihai Eminescu, Al. Macedonsky,  Ion Barbu, Gellu Naum, Geo Bogza, St. A. Doinas, Ion Caraion, Marin Preda, Eugen Jebeleanu, Maria Banus, Dinu Flamand, entre otros escritores.
Ha recibido el Premio Casa de las Américas (La Habana, 1975), la Beca de Creación John Guggenheim (1983), la Medalla Mihai Eminescu, que concede el Gobierno de Rumanía (2001), la Medalla Presidencial Centenario Pablo Neruda (2004). En 2007 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Fernando Santiván, el Premio Casa de América de Poesía Americana (Madrid) y el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Trieste (Italia).
En 2009 fueron publicados sus libros Foto&Grafia (Chile), Vida, Toma mi Mano (Cuba); Argumentos del Día. Antología Personal, (México), La tierra prometida (España) y la antología Prohibido asomarse al interior (Chile). En junio de 2009 recibió el Premio Internacional Ovidio de Traducción de la Unión de Escritores Rumanos. EN 2011 SE PUBLICARON SUS LIBROS “Mirar la ciudad. Pintura y poesía, Chile y Cartas de Drumul Taberei, Rumania. Omar Lara reside en Concepción, Chile.
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Ulises Varsovia: Vástagos de Babel (Selección)

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Clandestino
 

Clandestino con mis secuaces
de irreprochable transparencia,
anónimo bajo los disfraces
de un hábil prestidigitador
camuflando su identidad
en la interminable proscripción,
señores agentes del orden:
mis intachables credenciales
de buen vecino de los suburbios,
mis títulos académicos
de prestigiosos antros burgueses,
mi cátedra en el burladero,
mi pasaporte de transeúnte
entre el acato y la transgresión,
¿hasta cuándo vuestros sabuesos
olisqueando entre mis papeles
de tinta iracunda y blasfema,
hasta cuándo vuestras orejas
de artilugios inalámbricos
secuestrando mis pobres palabras,
hasta cuándo la difamación,
hasta cuándo el cerco de tinieblas?
 
Abrumado en la clandestinidad
con mis papeles acrediticios
y mis maneras de buen burgués,
mudando disfraces gastados
en el roce con la legalidad,
fiel a mis íntegros secuaces
desdoblándose de mis personas,
permitidme, agentes del orden,
subir sólo una vez al púlpito,
y gritar desde allí, aullar,
hasta que sollocen los feligreses,
y el Espíritu Santo me bendiga.
 
 
Demiurgo
 
Distinto a la caligrafía
de las escrituras de la tierra,
distinto al habla de los bípedos,
y distinto a los ideogramas
de Sumeria, Caldea y Egipto,
¿quién eres, extraño demiurgo,
principio virtual y absoluto
de la escenografía gnóstica,
ánima prístina de las cosas?
 
Entre lo dicho y lo impronunciable,
entre la iconografía
de mi alfabeto de lágrimas,
posado como un pneuma alcohólico
sobre el pentagrama de las uvas,
de tu materia incombustible
arde la grafía de los cíngulos,
y en la vertebración del decir,
borracho de estupefacientes
poniendo en trance la lengua animal,
lleno seas, demiurgo, de gracia
en la somnolienta concepción
de las criaturas gnósticas,
lleno tu vientre de sémina
pneumática multiplicándose.
 
Y grávidos de tu valencia,
fructifique la lengua original
de chamanes, augures y brujos,
y la letra desnuda cuaje
en el pentagrama de las uvas.
 
 
Efluvio
 
Alguno encarnación del ónfalo,
al girar por los equinoccios
con nosotros, y reencontrarnos,
grises ya las muescas parietales
de tanto no despertar ni dormir,
ni entender en la luz ofuscada.
 
Efluvio todavía el síntoma
de la leche diluyéndose
por entre cuerpos sucedáneos,
y si bien reguero límpido,
inequívoco y palpitante
de la única que matriz,
alguno de nosotros ónfalo
en la espesura genética.
 
O encarnación de los vínculos
apagándose hacia el ocaso,
cuando ya grises las parietales,
y de cuerpo en cuerpo el novicio
sacudiéndose aquel efluvio.
 
Inencontrarnos todos, en fin,
en el sitio de la diáspora,
y aquél que más cerca, o que aún
cautivo en la matriz radiante,
ése llorar y oler el efluvio,
ése encarnación del ónfalo.
 
 
El otro
 
El otro llamar y llamarnos
desde su extraviada identidad
en los meandros de las calendas,
llamar y llamar agitando
una señal reconocible
entre las señales obnubiladas.
 
Él sus pasos de renegado,
o de nebuloso cándido
por el pubis de las vírgenes,
idéntico sólo a sí mismo
en la interminable travesía
con su pesada carga de niebla,
imbáculo por las espinas.
 
Hijo mío desenredado
de mis entrañas lóbregas,
tú, mi unigénito nonato
ni fruto de mi amargo vientre,
sólo por mí reconocible
empero entre los desheredados,
donde tuyos, amor, los gemidos
que en mi vientre de parturienta
negándose a abrirse a la luz,
donde tuya, amor, la cicatriz
que en la última despedida
antes de volver a las tinieblas…
 
(Pero por el pubis de las vírgenes
con su candor de nonato,
irreconociéndose a sí
con su identidad de niebla,
otro y el mismo y ninguno
perdiéndose entre las señales).
 
 
Hogar de sal
 
Andarás por el mundo, hijo,
con tu séquito de espíritus
domésticos acompañándote,
cruzarás las urbes espléndidas
de pueblos cuyas catedrales
enraizadas en la fe de Cristo,
jubilosas de alegres campanas,
escucharás rumorear los ríos
milenarios recitándote
en su dialecto las epopeyas
de estirpes guerreras sumergidas,
dormirás a la ruda intemperie
de bosques profusos poblados
por una fauna de garras y fauces,
bajo la constelación de Orión,
velado por sus luminarias,
treparán tus pies incansables
los altos riscos, las escarpadas
faldas de altivas montañas
donde el águila su bastión,
donde la nieve su morada,
y hablarás una lengua ajena,
en un país de abrupto relieve
rodeado por gentes extrañas,
lejos del mar y de su idioma,
en tanto que aquí la Cruz del Sur,
el Puelche, los Valles Transversales,
el Aconcagua irrigatorio,
los sarmientos grávidos del Maipo,
las aceitunas de Azapa,
y el océano inmensurable,
el océano patriarcal, hijo,
tu hogar de sal y roqueríos.
 
 
Pasarela
 
Temprano por las despedidas
la mano diciéndoles adiós
desde promontorios y páginas,
desde esquinas, lágrimas, retratos,
muriéndonos a cada paso.
Ella la rancia longevidad
contraída hacia pozos y sótanos,
más allá de lenguas e idiomas
su pasarela de símbolos
sobre islas y precipicios.
 
No la olvides ni la recuerdes
sentado frente a su lápida
en cualquier lugar y momento,
tú mismo existiendo y no siendo
entre las claves genéticas,
no le digas para siempre adiós,
ni regreses, ni reconozcas,
ni desciendas hasta sus huesos,
ni toques el polvo gentilicio.
 
Lo que hayamos sido pálpito
de largas sombras y espíritus
persiguiéndonos por los genes,
despertándonos a medianoche,
mirándonos conmovedoramente
desde retratos, fechas y espejos,
lo que hayamos sido rémora
de un niño azul acogiéndola,
llamándola desde nosotros.
 
 
Plagas
 
Al final de los espantapájaros,
los cuervos sobre las gramíneas
desgranando su botín lechoso,
las cornejas en los sembrados,
las urracas dicharacheras,
los mirlos y los estorninos.
 
Por mucho que tu propia sombra,
y que tus espíritus filiales
celando tu amenazada heredad,
emboscados entre los retratos,
por mucho que tus centinelas
incansables en su vigilancia
en las márgenes de la noche,
ellos llegan a ti y te sacuden,
ellos perturban tu único respiro
en la inconciencia de tus sentidos,
y desgarran la sutil membrana
de tu último, último refugio.
 
Al final de los espantapájaros,
tus gramíneas aniquiladas
por una invasión de langostas,
sólo una de tus siete plagas.
 
 
Sonata matinal
 
En la telaraña
las notas del rocío
sonando su sonata
de humedad matinal.
 
Trémulo pentagrama
cimbrando en el aire
su fina hilandería
y archivo musical.
 
Ármanos, araña,
con tus seis palillos,
la trama en que el rocío
sus notas de cristal,
y suene la sonata
del agua cantora,
meciéndose en las cuerdas
de un laúd matinal.
 
 
Testigo capital
 
De cualquier modo, Claire,
que lleguen nuevamente
y me interroguen
sellando mis labios,
de cualquier modo
que me reconozcan
en la muchedumbre
de los fugitivos,
de cualquier modo, amor,
que desciendan conmigo
a mis fechorías,
negándome el agua,
negándome la sal,
y testifiquen,
y acusen, y juzguen,
y dicten sentencia
desde la bruma
de su anonimidad…
 
De cualquier modo, Claire,
que me identifiquen
en la desbandada
de los años prófugos,
tú mi cómplice a ciegas,
tú mi secuaz irrestricta,
tú mi fiel encubridora,
tú mi testigo capital.
 

Ulises Varsovia. Comencé a escribir a los 16, pero mi primer libro publicado es Jinetes Nocturnos, de 1974/5: pensaba que por fin había encontrado mi propio estilo. Luego seguirían Aguas Tumultuosas, Alianza, Cólera de Amar, que corresponden a mis años de estudiante, y después Capitanía del Viento, Tus Náufragos, Chile, Abasalena, Aguas y Naufragios, Cuando las blancas alas de la muerte, Libro de amor en invierno, Domicilios, Máscaras y Rostros, El Transeúnte de Barcelona, Centinela, Cítara, Madre Oceánica, Lumbre, Atribularia, Nocturnal, Megalítica y Ebriedad, que fui publicando en mi « editorial » Capitanía ; y después Hermanía (Apostrophes, Santiago 2004), Anunciación (Myrtos, Sevilla 2005), y mi Antología Esencial, por Myrtos en 2006. Después comencé a publicar únicamente en Internet y en otras revistas de soporte papel. Tengo varios títulos inéditos.

martes, 14 de mayo de 2013

Victor Hugo. 1802-1885. Francia

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Victor Hugo nos invita, comparte los bellos recuerdos que guarda de su hija y el sentimiento de pena que siente por su muerte.

 

 

Mañana, al alba…
 

Mañana, al alba, cuando blanquee la campiña,
Partiré. Ya sé que me esperas.
Iré por bosques, por la montaña.
No sé habitar tanto tiempo lejos de ti. 

Caminaré con los ojos fijos en mis pensamientos,
Sin ver nada afuera, sin atender ningún ruido,
Solo, desconocido, de espalda caída, de brazos cruzados,
Triste, y el día para mi será como la noche. 

No miraré ni el oro de la tarde que cae,
Ni las velas distantes que apuntan hacia Harfleur,
Y cuando llegue, pondré sobre la tumba
Un ramo de hierba verde con lilas en flor del lugar. 

 

Demain, dès l'aube...  

Demain, dès l'aube, à l'heure où blanchit la campagne,
Je partirai. Vois-tu, je sais que tu m'attends.
J'irai par la forêt, j'irai par la montagne.
Je ne puis demeurer loin de toi plus longtemps.

Je marcherai les yeux fixés sur mes pensées,
Sans rien voir au dehors, sans entendre aucun bruit,
Seul, inconnu, le dos courbé, les mains croisées,
Triste, et le jour pour moi sera comme la nuit.

Je ne regarderai ni l'or du soir qui tombe,
Ni les voiles au loin descendant vers Harfleur,
Et quand j'arriverai, je mettrai sur ta tombe
Un bouquet de houx vert et de bruyère en fleur.




A mi hija Adèle 

Toda infante, dormías junto a mí, rosa y fresca,
Como un niño Jesús, acurrucada en su cuna,
De sueño tan tranquilo y fascinante
Que no escuchabas aves cantar en la sombra;
Yo, pensativo, aspiraba el dulzor oscuro
Del misterioso firmamento. 

Y sentía volar sobre tu cabeza ángeles;
Te observé dormir; y de tus mantillas
Deshojaba sin ruido jazmines y claveles;
Rogaba, protegiendo tus pupilas cerradas;
Mis mejillas se mojaban de lágrimas, pensando en las cosas
Que nos esperan en la noche. 

Ya llegará mi noche, mi turno de dormir;
Sombras me envolverán, tan taciturnas y ariscas
Que no oiré trinar las aves.
Y la noche será negra; en aquel tiempo, ¡oh mi paloma!
Lágrimas, rezo y flores, devolverás a mi tumba
Lo que hice por tu cuna.
 
 

A ma Fille Adèle  

Tout enfant, tu dormais près de moi, rose et fraîche,
Comme un petit Jésus assoupi dans sa crèche;
Ton pur sommeil était si calme et si charmant
Que tu n'entendais pas l'oiseau chanter dans l'ombre;
Moi, pensif, j'aspirais toute la douceur sombre
Du mystérieux firmament. 

Et j'écoutais voler sur ta tête les ange;
Et je te regardais dormir; et sur tes langes
J'effeuillais des jasmins et des œillets sans bruit;
Et je priais, veillant sur tes paupières closes;
Et mes yeux se mouillaient de pleurs, songeant aux choses
Qui nous attendent dans la nuit. 

Un jour mon tour viendra de dormir; et ma couche,
Faite d'ombre, sera si morne et si farouche
Que je n'entendrai pas non plus chanter l'oiseau;
Et la nuit sera noire; alors, ô ma colombe,
Larmes, prière et fleurs, tu rendras à ma tombe
Ce que j'ai fait pour ton berceau.
 

 

Victor Hugo. 1802-1885. Francia, Besanzón, poeta, dramaturgo y novelista. Victor Hugo es uno de los más importantes escritores románticos en francés. Su obra: novelas, poesías, obras de teatro, discursos políticos en la Asamblea Nacional y abundante correspondencia. A partir de 1849 consagra la tercera parte de su obra a la política, a la religión y a la filosofía humana y social. El pensamiento de Victor Hugo rechaza cualquier condena de las personas y cualquier maniqueísmo, pero no por ello deja de juzgar severamente la sociedad de su tiempo.
 

* Libre adaptación al chileno, Alfredo Lavergne
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lunes, 13 de mayo de 2013

Selectos de DIOS NO SE CREE JAIME. Microcuentos de Nelson Gómez León

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DE PASO

Fue un pasajero en la vida al cual… no le dieron boleto.

DESUBICADO

Golpearon la puerta del infierno y don Sata fue a ver quién era y se oyó una estruendosa carcajada, ya de vuelta en el living su esposa le preguntó por su risotada. Él entre risas le contestó: “Un testigo de Jehová”.

HOMBRE FELIZ

Nunca aprendió a leer ni a escribir pero, sabía atarse los cordones de los zapatos.

LÚDICO

Jugó con las burbujas mientras se ahogaba.

TAREA CUMPLIDA

Salió a la vida, echó raíces, se llenó de cosas y expiró.

DULCES SUEÑOS

Salvo una que otra pesadilla, él fue libre mientras dormía.

REFORMADO

A la hora de saldar sus añejas cuentas le trampearon en el vuelto.

UN TRAGA ESPADAS CESANTE

Para matar el hambre ensayaba tres veces al día.

APESADUMBRADO

Asumió su jubilación como una condena a la inopia, la inanición y el olvido.

BUSCADOR

Su existencia transcurrió correteando tras ilusiones fallidas y muriendo a paso lento.

EL PESCADOR

Recogió las redes con un sirena en su interior, con una mitad sabía qué hacer y con la otra también; pero no con las dos juntas.

UNA AMIGA

La antigua escopeta vino a solucionar sus problemas.

CONSECUENTE

El andrajoso abordó una micro pregonando: “No vengo a vender, vengo a regalar”. Y fue depositando en las manos de los pasajeros un billete de metrópolis.

PENAS

Con cada diente que perdía más mordía sus penas.

ÉMULO

Siguiendo los pasos de su padre logró ser otro fracasado.

EL VICIO

Con efusión aspiró su último cigarrillo, el milésimo último.

A PESAR DE

Aunque le nieguen reconocimiento, la corona de laureles envejecerá en su cabeza.

ASESINO MÚLTIPLE

Lo fusilaron pero, quedó debiendo seis vidas.

ARQUERO FELIZ

Atinó de primera a la paloma de la Paz.

DISCRIMINACIÓN

La peste negra fue aniquilada por su color.

ILUSIONES

Mató a una mariposa y cegó millares de ilusiones.

EL AJÍ

De tanto callejear se volvió un picante.
 
FIJACIÓN

Lavaba reiteradamente sus manos con la esperanza de limpiar su alma.

PREVISOR

Antes de cometer un pecado, Adulterio fue a confesarse.

SENSIBLE

Al cambiarse de domicilio solo añoró las margaritas que plantó en el jardín.

NOBLE GESTO

Su eterno amigo imaginario le donó un riñón.

ESTRATEGIA

El visigodo construyó una ciudadela y dejó al enemigo dentro.

CAMARADAS

Con angustiosos silbidos, Valentín llama a su loica extraviada.

VIAJERO

Decidido, Juanito montó su monopatín para iniciar la vuelta al mundo.

LOTA

En “El chiflón del diablo” un canario cantó la muerte.

REGALOS DE BODA

Ante la décima caja de 6 vasos blancos, exploté.

ATENUANTE

Sí señor Juez, le pasé las cuatro ruedas por encima, pero despacito.

VIDA SANA

Benito no bebía ni fumaba, lo mató la vida.

MAGIA

Salió a caminar y se lo tragó el desierto florido.

MATERNIDAD

Se fue feliz, le cambiaron a su recién nacido por otro más bello.

EQUIDAD

No pudo reclamar, cada uno recibió su propia bomba lacrimógena.

 

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miércoles, 8 de mayo de 2013

Pablo Neruda y Vicente Huidobro. 1973

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Fernand Verhesen, profesor, editor, escritor belga y Éditions SAINT GERMAIN DES PRES*, Paris, primer  trimestre 1974, en su colección POESIE SANS FRONTIERES, presentaron ese mismo año su libro en un homenaje a Vicente Huidobro (1893-1948), en Bélgica. Una selección o antología de nuestro Poeta, que titularon “Le Citoyen de l´oubli” (El ciudadano del olvido 1924-1934. Santiago, 1941). El compilador Fernand Verhesen en su introducción recuerda la importancia de la poesía de Vicente, su participación en la creación de la revista Nord-Sud y no evita la disputa entre Huidobro y Reverdy por el estilo que uno denominaba Creacionismo y su colega Cubismo. 

Verhesen inicia la labor con el poema Art poétique, de El espejo de agua, 1916. Muchos de los poemas de este libro fueron traducidos al francés por el autor en Horizon carré, Éditions Paul Birault, Paris, 1917, con ilustraciones de Juan Gris. 

Destacamos en este libro el prólogo “Vicente Huidobro por Pablo Neruda”. Que intentaré por su interés, readaptar al chileno. 

* Éditions Saint-Germain-des-Prés fue una editorial fundada por Jean Breton en 1966 y activa hasta 1997.  

 

HUIDOBRO 

Ver a Vicente Huidobro desde Bruselas, en la Grand-Place o Plaza central de Bruselas, con la Catedral Santa Gadula, entre el herbario de la poesía francesa y flamenca, es otra cosa que verlo desde Chile, su patria antártica aislada de todos los mundos por la cordillera y el océano. 

Para ustedes Huidobro es parte del follaje del crecimiento. Para nosotros chilenos, Huidobro es acercamiento, relación y viaje. 

Huidobro, como antes Rubén Darío, es un importador de tendencias, de construcciones, de fragancias compuestas en el fuego central de la Europa de la Primera Guerra Mundial. Apollinaire, Juan Gris y el cubismo, el Ballet Ruso. Desatan una nueva rosa de los vientos y nuestro Huidobro es el primer americano que mira donde va la flecha, siente crecer la rosa en sus propias manos. No digo en su corazón: Huidobro es un artesano, arquitecto del castillo en el aire y orfebre empeñado en la alquimia. 

Su mundo mágico tiene la insistencia y el movimiento de una repetición manual: su destreza es la del maravilloso malabarista: sus relámpagos son producidos por un ejercicio voltaico jamás interrumpido. Rubén Darío, sin dejar de ser un americano fundamental, un indio melancólico, nos abrió las puertas del gran modernismo: trajo a América la suave ceniza de Verlaine y alcanzó a enfrentarnos al coloquio de Laforgue y al aullido de Lautréamont. Vicente se saturó de la elegancia cubista y alcanzó a divisar, dentro de su humanismo interplanetario, la cabellera surrealista que iba a flotar hasta ahora sobre el océano Atlántico, como las algas flotadoras. 

La poesía chilena fue fundada el siglo XVI por un conquistador español, paje de Carlos V, llamado Alonso de Ercilla. El joven soldado perdido en la selva sangrienta de la guerra, reveló al mundo la proeza araucana. Mucha sangre perdió el Imperio español en esa guerra que duró tres siglos. 

Ercilla celebró más a los invadidos que a los invasores. La poesía de Chile emergió como una flor roja del combate de una raza que quedó diezmada sin rendirse ante el formidable enemigo. Desde entonces este pequeño país ha tenido voz propia. Y esta voz se oye entre la nieve andina y las ilimitadas espumas del gran océano. 

Parte considerable de esta voz, de este luminoso castillo levantado en nuestras soledades, es el canto creador, inventivo, juguetón y fantástico de Vicente Huidobro. 

Este juego sostenido, que como un surtidor al parecer inagotable levanta en su torre de cristal un círculo de esplendor y de alegría, en la obra del poeta chileno que hoy es honrado por la antigua y nueva cultura de Bélgica en esta edición. 

Con placer y con mucho honor he escrito estas palabras para festejar este acontecimiento, agradecerlo a los poetas belgas, y saludar la memoria de mi compañero desaparecido cuando se levanta esta vez muy lejos de Chile, el resplandor de su poesía. 

Pablo Neruda. Chile, 1973
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El todo es mente, El universo es mental: Vitral y Poesía de Lila Díaz Calderón


Inauguración exposición
Viernes 10 de mayo a las 19:00 horas
Posada del Corregidor, Esmeralda 749
 Metro Plaza de Armas
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martes, 7 de mayo de 2013

La Fundación Pablo Neruda y Ediciones Eloy: Antología del pan más blanco, del poeta Edgardo Anzieta.


 La obra será comentada por los La obra será presentada por los poetass
Manuel Jofré, Theodoro Elssaca y Roberto Aedo



Jueves 16 de mayo de 2013, a las 19 horas
Casa Museo la Chascona
Fernando Márquez de la Plata, N- 0192
Providencia, Santiago.

En la ocasión la obra será comentada por el profesor de la Universidad de Chile y poeta Manuel Jofré, Theodoro Elssaca, poeta y Presidente de la Fundación Iberoamericana y por Roberto Aedo, poeta y profesor de la Universidad de Chile y el Desarrollo

La presentación se realizará el jueves 16 de mayo de 2013, a las 19 horas, en Casa Museo la Chascona, Fernando Márquez de la Plata, N- 0192, Providencia, Santiago. La Fundación Pablo Neruda y ediciones Eloy, tienen el agrado de invitar a Ud. al lanzamiento del libro: Antología del pan más blanco, del poeta Edgardo Anzieta.

En la ocasión la obra será comentada por el profesor de la Universidad de Chile y poeta Manuel Jofré, Theodoro Elssaca, poeta y Presidente de la Fundación Iberoamericana y por Roberto Aedo, poeta y profesor de la Universidad de Chile y el Desarrollo

La presentación se realizará el jueves 16 de mayo de 2013, a las 19 horas, en Casa Museo la Chascona, Fernando Márquez de la Plata, N- 0192, Providencia, Santiago. La Fundación Pablo Neruda y ediciones Eloy, tienen el agrado de invitar a Ud. al lanzamiento del libro: Antología del pan más blanco, del poeta Edgardo Anzieta.

En la ocasión la obra será comentada por el profesor de la Universidad de Chile y poeta Manuel Jofré, Theodoro Elssaca, poeta y Presidente de la Fundación Iberoamericana y por Roberto Aedo, poeta y profesor de la Universidad de Chile y el Desarrollo

La presentación se realizará el jueves 16 de mayo de 2013, a las 19 horas, en Casa Museo la Chascona, Fernando Márquez de la Plata, N- 0192, Providencia, Santiago.

lunes, 6 de mayo de 2013

DIOS NECESITA UN SIQUIATRA: de Gregorio Angelcos

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 Por Eduardo Robledo

 
Libro de cuentos breves del autor  Gregorio Angelcos, por el asertivo hallazgo de la editorial Arttegrama, que tuvo a bien reeditar esta obra, sacándola de la omisión,  mantenida por varios años en los anaqueles de la biblioteca de su mismo autor, y de esta manera  reposicionarla  para un público lector más amplio. 
 
La sugestión ferviente de la ficción conforma la  palanca esencial de las ochenta páginas de este libro, graficado a partir del primer título: “Breve historia del poder”, desde ya el  tópico del “Poder”, fuerza, exige y determina que la concisión literaria en cualquier género que se le sitúe, deberá escindir de cualquier levedad ideológica, para que el corpus contenga un tratamiento creativo, sano e imparcial de su gestualidad. En este caso Gregorio Angelcos cumple con la norma, resumiendo esta historia desde el génesis del hombre y su intrínseca condición ambiciosa y desalmada de ser. El episodio se resuelve a través de una simbólica “bola de fuego” como la representación de la invención divina de la codicia, y quien se la apropie tendrá a sus anchas la fuerza y la dominación total. Esta esfera es guardada celosamente en una caja traída por un desconocido –Dos- a la tranquila, apacible y descontaminada vida de -Uno- quien se siente rápidamente atraído hacia ella, al punto de abalanzarse y recibir la descomunal carga energética del codiciado cuerpo; según -Dos- “quien no sepa manejar su relación con la pelota, terminará irremediablemente calcinado”. Desde ahí vendrán las ansias maquiavélicas por detentar el poder a como dé lugar, luego vendrán los –Tres- por sobre el sometimiento de los -Cuatro- de los –Cinco- y así sucesivamente. La diestra construcción narrativa y su voltaje creativo hacen que esta quimérica historia del poder, concite rápidamente el interés por uno de los cuentos sobresalientes de la obra. 
 
Las ficciones de Gregorio muchas veces están cruzadas por tramas fabulescas como la tratada en “Instinto de Sombra”, relato crudo que sentencia el castigo y destino  de los gatos en su eterno maullar por los tejados del mundo, por  haberse comido a unos extraños hijos, inmediatamente después del parto. En algunos casos, encontramos la oferente humorada política  para distender los puntos de tensión de los argumentos más cáusticos de estos relatos. Esto sin depreciar el fondo troncal de una realidad, como en  “La decisión”, texto circunscrito en la dictadura militar chilena: ministros, generales, servicios de seguridad, obispos y Pinochet componen la patraña imaginable que remacha develando el culto a la personalidad del dictador, de la manera más sarcástica posible. La muerte es otro tópico recurrente,  dado como  resultante del egoísmo, la ambición y de todo el abanico de una servidumbre humana  creada desde los albores de la sociedad. De alguna manera, el mesianismo implícito del autor se encuentra distante de la dogmatización, ya que los respectivos cuentos operan con sus límites pertinentemente acotados.  
 
Desde la visión reductiva de los valores humanos y su creciente anulación a través del desmembramiento del esquema social, también aflora en la obra una necesidad onírica que abriga la posibilidad de la existencia de otro tipo de ser, más desalojado y apartado de las taras sociales, anteriormente señaladas. En tal contexto, se acusa en el cuento “Biografía de un ser Imaginario”. Leamos de Angelcos: “Se comió el cerebro en un sueño y despertó un poco más inteligente. Destruyó su imagen en un segundo de silencio y desapareció de las miradas de sus enemigos. Vivió muchos siglos sin tener conciencia de su existencia. Y escribió sus sentimientos sobre la piel de una mujer eterna…”  
 
El cuestionamiento existencial permanente encuentra un eco refrendado en el texto “Dios necesita un siquiatra”, donde encontramos un diálogo de dos personajes míticos de la historia universal, “Dios y Freud”, uno según occidente, el creador del cielo y la tierra; el otro, pirquinero del duro cerebro humano. El punto distintivo de este diálogo se da cuando, al encontrarse Dios con un fuerte cuadro depresivo debido a la omisión humana sobre su deidad, decide recurrir sumisamente a recibir los debidos consejos de Freud, que son asimilados cabalmente para obtener un cambio de giro más concupiscente, y así palpar un poco la “normalidad” material de la vida, partiendo por la nueva asignación de un nuevo nombre (Vicente) y la encarnación  de un cantante de Rock. Estos cambios rindieron los frutos esperados por Dios, que como perpetuo destino  caducaron con la subversión de los ángeles del cielo y, por ende, la expulsión de su histórico líder, y así la elíptica antropología del ser. Posteriormente, la mecánica friccional de la estrategia narrativa de Angelcos, y la omnipresencia del sarcasmo  como aderezo, consiguen solventar ágilmente las distintas historias logradas, como en: “El espacio infinito”, “La señorita del calzón rosado”, “Los escritores se suicidan con instinto cinematográfico”, “Dios necesita un siquiatra”,  “El Cielo es asunto de pájaros y pajarones”, entre otros cuentos de alta factura, que también disputan el comportamiento de la sociedad contemporánea.
 
Sin caer en la odiosidad comparativa, podemos relacionar búsquedas que nos conectan fácilmente con estadios filosóficos que empalman con la profundidad del libanés Jalil Gibran Jalil, cuya visión de la vida trascendiera hasta Occidente. Claro está que Gregorio, en cierto modo, subvierte el rictus clásico de la contemplación mística, es más, la sacude, la repasa críticamente, objetando el andamiaje religioso, social, cultural y político, con una parábola moderna de este lado del mundo. En esa contrariedad, en ese meandro, está la rica conexión de dos voces en tiempos desiguales. Por otro lado, aparece Borges sin descartar la posibilidad de haber compartido brebajes con el autor de esta obra, vasos comunicantes que se caracterizan por el egregio diligente, sorpresivo y oxigenante de las ficciones genéricas e individuales que se bifurcan, suponiendo a Gregorio como un narrador más táctico, por lo breve de sus cuentos y, en especial, su especificidad que le exige como microcuentista.
 
Ahora, Gregorio nos conmina a enfrentar paradójicamente la realidad y la ficción, coordenadas preferenciales de su desarrollo literario, que invita con urgencia a interpelarlo que, con toda seguridad, la indiferencia no será el caso.